domingo, 24 de febrero de 2013

muhere

LA REBELIÓN CONSISTE EN MIRAR UNA ROSA HASTA PULVERIZARSE LOS OJOS

a.p.
la más bonita

domingo, 6 de enero de 2013

operario


alguien podría pretender ser bombero y correr para apagar los incendios de las cosas mínimas. anticiparse a las inmolaciones y lanzar un cubo de agua a lo que eventualmente será desastre. el problema es que hay cuestiones a las que les gusta arder y, de paso, marcar las yemas de los dedos de quien osa tomar un fierro caliente. a veces no se puede con tantas llagas y de tanto andar para echarle tierra a lo que se prende de manera egoísta, sin tomar en cuenta los límites, sean estos inventados o no, el fuego termina demasiado cerca de la cara. no sería problema el hecho de contar con dos o tres pestañas quemadas, sino que al final se encuentra de frentón la imposibilidad de sofocar lo que resplandece con agua salada.

el oficio debería contar con otros métodos. lanzar escupos, por ejemplo.

jueves, 8 de noviembre de 2012

la resonancia magnética

"En todos mis padecimientos no había sufrimiento físico, sino una infinita angustia moral. Mi imaginación se volvió macabra. Hablaba de "gusanos, de tumbas, de epitafios". Me perdía en meditaciones sobre la muerte, y la idea del entierro prematuro se apoderaba de mi mente. El espeluznante peligro al cual estaba expuesto me obsesionaba día y noche. Durante el primero, la tortura de la meditación era excesiva; durante la segunda, era suprema, Cuando las tétricas tinieblas se extendían sobre la tierra, entonces, presa de los más horribles pensamientos, temblaba, temblaba como las trémulas plumas de un coche fúnebre. Cuando mi naturaleza ya no aguantaba la vigilia, me sumía en una lucha que al fin me llevaba al sueño, pues me estremecía pensando que, al despertar, podía encontrarme metido en una tumba. Y cuando, por fin, me hundía en el sueño, lo hacía sólo para caer de inmediato en un mundo de fantasmas, sobre el cual flotaba con inmensas y tenebrosas alas negras la única, predominante y sepulcral idea. De las innumerables imágenes melancólicas que me oprimían en sueños elijo para mi relato una visión solitaria. Soñé que había caído en un trance cataléptico de más duración y profundidad que lo normal. De repente una mano helada se posó en mi frente y una voz impaciente, farfullante, susurró en mi oído: '¡Levántate!'"

Edgar Allan y su nombre de telenovela
"El entierro prematuro", 1844

jueves, 1 de noviembre de 2012

rhoda

"se abre la puerta; entra a raudales el terror; terrores y más terrores me persiguen. visitaré a escondidas los tesoros que tengo guardados. hay estanques que reflejan columnas de mármol al otro lado del mundo. la golondrina roza con el ala el agua de negros estanques. pero he aquí que se abre la puerta y entra gente. vienen hacia mí. lanzando al aire vagas sonrisas para disimular crueldad e indiferencia, se apoderan de mí. la golondrina se moja las alas; la luna cabalga sobre mares azules, sola. he de coger la mano de un hombre; debo responderle. pero ¿qué respuesta he de darle? retrocedo en un impulso, para seguir ardiendo en este torpe cuerpo que tan mal me sienta, y recibir las flechas de su indiferencia y su desprecio, yo que anhelo columnas de mármol y estanques del otro extremo del mundo, donde la golondrina roza el agua con su ala."

"si fuera capaz de creer en la posibilidad de envejecer al servicio de una finalidad y al compás de los cambios, me libraría del miedo. pero nada persiste. un momento no conduce a otro. se abre la puerta y el tigre se abalanza. no me habéis visto llegar. he dado un rodeo soslayando las sillas, para evitar el horror a lo que surge de pronto. os tengo miedo a todos. tengo miedo del choque de la sensación que salta sobre mí, porque no puedo tratar con ella, como hacéis vosotros."

"las casas tienen cimientos muy ligeros para que el viento se las lleve con un leve soplo. temerarios corren y rugen en desorden los automóviles, acosándonos hacia la muerte como sabuesos. estoy en un mundo hostil. el rostro humano es repugnante. y eso me complace. quiero publicidad y violencia, quiero ser arrojada como una piedra contra la roca. me gustan las chimeneas de las fábricas, las grúas y los camiones. me gusta el paso de un rostro tras otro y tras otro, deformes, indiferentes. estoy harta de lo bonito; estoy harta de intimidad. navego por aguas revueltas y me hundiré sin que nadie intente salvarme."


adeline stephen, una mujer moderna
"las olas", 1931

domingo, 14 de octubre de 2012

esto explicaría muchas cosas

http://www.dinarte.es/salud-mental/pdf1156/1156rese.pdf

*que me encuentren luego el tumor, lo otro o cualquier cosa. soy el fracaso de la medicina contemporánea y del sistema de salud pública.

martes, 25 de septiembre de 2012

eterno retorno

"porque el silencio es tan infinito
tan espantoso y grande como un grito
que cae degollado desde lo alto."


carlos díaz loyola, pariente gótico
fragmento de "nocturno muy obscuro", entre 1916 y 1953

lunes, 10 de septiembre de 2012

marikiñe

"efeméride" en una agenda repartida por la municipalidad de providencia a los liceos de la comuna
"efeméride" en una agenda repartida por la municipalidad
de providencia a los liceos de la comuna 


podría hablar de muchas cosas.

podría nombrar desaparecidos como misterios del santo rosario, meditando en ellos, recitándoles al borde del susurro. colgar reflexiones sobre la perpetuidad de la tortura, la desaparición, la herida que no deja de manar sangre después de treinta y nueve vueltas al sol. reducirlo a una consigna: "ni perdón ni olvido". podría revolcarme en todas las lágrimas que siguen llegando a tierra para quedarse ahí hasta secarse y no comprendería en su totalidad la magnitud de esta pena. alzar un dedo y empezar a condenar desde un pedestal imaginario que no me pertenece. podría citar frases, caminar por ciertas imágenes, hundirme en relecturas de doctrinas que justifican esto o aquesto o llorar repitiendo hagiografías, en fin. muchas cosas.

el fuego, no obstante, es más que todo eso. es memoria, es un grito. es rabia y, al mismo tiempo, esperanza. prefiero fogatas al rojo antes que palabra vacía, sea en las calles o en los corazones de quienes todavía creemos que nada ni nadie ha muerto mientras arda sobre cera derretida, caucho quemado, la cabeza de la policía, el concreto, una mecha. en los ojos de los que no dejan de recordar a un hijo, una madre, un abuelo o un amigo.

me quedo con lo último. el resto es challa.

11.ix



toda esta enumeración, por cierto, a vd. puede parecerle cargada de lugares comunes, exagerada o innecesaria. siga caminando por la sombra y vaya a lamer botas de soldado, que bien se puede hacer exaltando el genocidio o manifestando indiferencia.