podría creer en el azar y en esa muy favorable cita que saltó a la vista cuando me pidieron, en un día de importancia relativa, que leyera la cuarta línea de un ladrillito equis, cuyo autor es un viejo chascón y misógino ("cabellos largos e inteligencia corta" sí, claro). sería el impulso para hacer de la partida algo lento y que urge a la vez. que suene heroico, bonito. que se recuerde como tal y no se quede en la angustia ni en los pasos del carnicero que se pasea por ahí apuñalando cosas, cortando otras.
la vidita que no me pertenece y que mal he tratado, descartando el hecho de que en lo ajeno la desgracia reina.
que no se note esta notable torpeza.
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