este fue al alero de una caña: caminaba de regreso a mi casa en una mañana cualquiera cuando, en la intersección de bacteriológico con san josé de la estrella, andrés pío bernardino chadwick piñera cruza la calle a toda velocidad (en rojo) y una micro mb72, que en esa esquina dobla súper rápido, lo revienta. sí, lo revienta. lluvia de sangre, tiras de piel y manojos de grasa. me llegó un trozo de cuero cabelludo a la mano. fue asqueroso, dramático y bacán a la vez.
desperté en un sillón, en casa ajena. no había hecho tal recorrido todavía. hasta el último momento pensé que podía ser onda, una visión. incluso me metí al anclamar
™ a comprar una coca express a ver si se hacía realidad, pero no.
venir de la cuna del evangelio te condiciona a creer que volones como los de josé son posibles.
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