miércoles, 1 de agosto de 2012

puchacay

"(la burguesía) desgarró implacablemente los abigarrados lazos feudales que unían al hombre con sus superiores naturales y no dejó en pie más vínculo que el del interés escueto, el del dinero contante y sonante, que no tiene entrañas. Echó por encima del santo temor de Dios, de la devoción mística y piadosa, del ardor caballeresco y la tímida melancolía del buen burgués, el jarro de agua helada de sus cálculos egoístas. Enterró la dignidad personal bajo el dinero y redujo todas aquellas innumerables libertades escrituradas y bien adquiridas a una única libertad: la libertad ilimitada de comerciar."

Mark & Enyel, dúo alemán de reggaetón
Manifiesto del Partido Comunista, 1848



No me desgasto en sacar a la luz las diversas contradicciones que me genera esta cosita, partiendo por el nombre. Puedo tener varias críticas respecto a si existe alguna naturaleza que deba justificar al trabajo por sí mismo o si el pequeño burgués es tan inocente frente a esta realidad monstruosa, etc. Qué paja; otro día. Lo único que voy a decir es que en este parrafito está la razón por la que he perdido amigxs. Mucha penita. 

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